Bonos americanos, ¿puede realmente Estados Unidos pagar su deuda pública?

A comienzos del verano, empezó a sonar con fuerza en los medios de comunicación la existencia de una posible burbuja en el mercado de los bonos americanos. La primera potencia mundial, los Estados Unidos de América, aquellos que presumen de ostentar una gran riqueza económica, vio temblar los cimientos de su poderosa economía con la grave repercusión que ello suponía.

Para entender lo que sucede, hay que remontarse a 2008, cuando la palabra “crisis” se instaló de forma definitiva en nuestros hogares. A partir de ahí y de forma silenciosa, Estados Unidos ha ido acarreando e incrementando una deuda que ha estallado en 2013. Hasta China, uno de los principales acreedores de Estados Unidos, ha optado por vender gran parte de los bonos y letras del Tesoro norteamericano por temor a la dudosa rentabilidad de los mismos.

El pasado mes de septiembre, la deuda estadounidense alcanzó su valor más alto desde los años 40. Un dato bastante negativo que confirma el elevado endeudamiento que sufre el país. Los expertos auguran que el déficit presupuestario puede ir en aumento en los próximos años, debido fundamentalmente al incremento en el gasto en particas como la sanidad, los programas sociales y el pago de intereses.

El mundo entero está expectante ante el riesgo que supone el endeudamiento de Estados Unidos, ya que puede perjudicar gravemente a los intentos de recuperación económica. Expectación que ha llegado a la mismísima Casa Blanca que, estos días, está que arde.

Finalmente, senadores demócratas y republicanos han llegado a un acuerdo para crear una propuesta que eleva el nivel de deuda del país evitando la suspensión de pagos y el incremento de los intereses de los créditos. Pero el tiempo corre en su contra y Estados Unidos debe tomar una serie de medidas económicas urgentes en torno a la reducción del déficit y el control del gasto.

Sin embargo, aún tomando esta serie de medidas, hay que preguntarse si Estados Unidos puede hacer frente a su deuda pública. La administración norteamericana se ha visto desbordada y el endeudamiento ha tocado techo con cifras astronómicas. Una situación alarmante que puede llevar a su economía a la más absoluta quiebra y, detrás de ella, caerían el resto de economías mundiales. La realidad económica en el gigante norteamericano es bastante negativa y la capacidad para hacer frente a su deuda se ha visto considerablemente reducida. En estos momentos, el objetivo primordial del ejecutivo americano es tomar medidas urgentes que les permitan salir de la situación preocupante en la que se encuentran. Pues, en la actualidad, el déficit presupuestario que poseen les impide hacer frente al pago de la deuda pública del país.